#VerificandoHnd: “Recientes aumentos en los precios de los combustibles no son culpa de Nasry Asfura”

Tegucigalpa, Honduras / Los recientes aumentos en el precio de los combustibles en Honduras no pueden atribuirse, con la evidencia disponible, a una decisión personal o exclusiva del presidente Nasry Asfura.

La revisión de fuentes oficiales y reportes internacionales apunta a otra explicación: “Honduras ajusta los precios con un sistema automático de paridad de importación vigente desde 2007, en un país que importa todos sus derivados del petróleo, y el repunte de marzo coincidió con una fuerte alza del crudo en el mercado internacional”.

Asfura sí es hoy el presidente de Honduras: asumió el cargo el 27 de enero de 2026. Pero que los aumentos hayan ocurrido durante su administración no demuestra por sí mismo que él los haya provocado.

Reuters reportó su toma de posesión y la Secretaría de Energía confirma que la política de precios internos se mueve dentro de un esquema regulado y preexistente.

La base del sistema hondureño es importante para entender el tema. La normativa oficial de la Secretaría de Energía señala que el Sistema de Precios de Paridad de Importación fue establecido por el Decreto Ejecutivo PCM-02-2007, y lo define como un “mecanismo automático” para determinar los precios máximos al consumidor. Es decir, no se trata de un precio fijado arbitrariamente semana a semana por el presidente de turno.

Además, Honduras está especialmente expuesta a las variaciones externas. Un informe oficial de comercialización de hidrocarburos de la SEN indica que el país no produce ni refina derivados del petróleo, por lo que todos esos productos provienen del exterior; otro documento de prospectiva energética añade que las fluctuaciones del precio final se explican parcialmente por las variaciones del petróleo internacional, precisamente porque Honduras importa todos esos derivados.

Los aumentos recientes, de hecho, fueron fuertes. En Tegucigalpa, la gasolina superior pasó de L106.46 por galón el 2 de marzo a L120.68 el 23 de marzo; la regular subió de L96.11 a L106.35; y el diésel de L90.59 a L108.26. Esos mismos comunicados oficiales muestran que, durante esas semanas, la gasolina regular y el diésel seguían marcados como “subsidiado por el gobierno”.

Ese detalle importa porque la propia SEN informó el 30 de enero de 2026 que el gobierno mantendría hasta finales de abril el subsidio de absorción del 50% de las alzas para el diésel y la gasolina regular, justamente para amortiguar el impacto del mercado internacional. La misma nota oficial vincula esas medidas con la volatilidad global de los hidrocarburos, no con una decisión interna de encarecerlos.

En paralelo, Reuters reportó que en marzo el petróleo se disparó por temores de oferta ligados a la guerra con Irán: el Brent llegó a tocar US$119.50 por barril y, aun después de retrocesos, seguía más de 35% arriba desde el inicio del conflicto. Esa presión internacional ayuda a explicar por qué los combustibles importados se encarecieron también en países dependientes del petróleo externo, como Honduras.

Conclusión:

La afirmación de redes sociales de que “los recientes aumentos en el costo de los combustibles en Honduras es culpa de Nasry Asfura” debe rechazarse como engañosa y sin sustento suficiente. La evidencia revisada muestra que el alza responde principalmente a factores internacionales y a un mecanismo regulado de precios que existe desde 2007. Lo que sí puede atribuirse al actual gobierno es la decisión de mantener subsidios para suavizar parte del impacto en gasolina regular y diésel.

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