La nueva estructura de precios de los combustibles en Honduras entrará en vigor este lunes 9 de marzo con fuertes incrementos en varios derivados del petróleo. Aunque el Gobierno anunció que absorberá temporalmente el 50 % del alza en la gasolina regular y el diésel, los nuevos valores seguirán metiendo presión sobre el costo de vida, el transporte y la actividad productiva del país.
Tegucigalpa, Honduras. El país enfrentará a partir de este lunes una nueva escalada en los precios de los combustibles, en un contexto marcado por la volatilidad internacional del petróleo. La medida más relevante anunciada por el Ejecutivo es un subsidio temporal del 50 % al incremento de la gasolina regular y del diésel, con el objetivo de reducir el impacto sobre los hogares y los sectores productivos.
De acuerdo con la información oficial retomada por medios nacionales, la gasolina regular iba a registrar un aumento de 4.28 lempiras por galón, pero con el subsidio el consumidor asumirá 2.14 lempiras. En el caso del diésel, el incremento previsto era de 6.61 lempiras por galón, de los cuales el Estado cubrirá 3.305 lempiras, dejando al usuario final un ajuste de 3.31 lempiras aproximadamente.
En Tegucigalpa, la nueva estructura deja la gasolina superior en 109.32 lempiras por galón, la regular en 98.25, el diésel en 93.90, el queroseno en 88.92 y el GLP vehicular en 45.01 lempiras. En San Pedro Sula, la superior subirá a 106.63 lempiras, la regular a 95.68, el diésel a 91.30, el queroseno a 86.21 y el GLP vehicular a 41.48 lempiras. El GLP doméstico, en cambio, se mantiene subsidiado.
La presión sobre los carburantes ocurre en medio de una nueva ola alcista que, según El Heraldo, representa la octava subida consecutiva. Medios y actores del sector vinculan esta tendencia con el recrudecimiento de la crisis en Medio Oriente, las tensiones en rutas energéticas estratégicas y los daños a infraestructura petrolera, factores que han elevado el precio internacional del crudo y sus derivados.
El impacto fiscal de la medida también es considerable. Según el anuncio oficial, el subsidio temporal a la gasolina regular y al diésel representará un costo estimado de 29.7 millones de lempiras por semana, equivalentes a 118.9 millones al mes y cerca de 1,427.1 millones de lempiras en 2026. El Gobierno sostiene que la decisión busca proteger la economía familiar sin renunciar a la prudencia fiscal.
Desde el sector de distribución ya se advierte que, aun con subsidio, el país resentirá la presión internacional. La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe) alertó días atrás que el diésel y el queroseno serían de los derivados más afectados por el actual escenario geopolítico, y planteó la necesidad de una mesa técnica para analizar medidas frente al encarecimiento energético.
Con esta decisión, el Gobierno busca contener el golpe político y económico de una nueva alza, pero el mercado sigue enviando una señal clara: Honduras continúa altamente expuesta a la volatilidad internacional de los combustibles. La contención parcial ayuda, pero no elimina el problema de fondo para consumidores, transportistas y empresas que dependen diariamente.
