Emiratos Árabes endurece su postura sobre Ormuz y explora una coalición para reabrir el paso con respaldo de la ONU

Wasihington, Estados Unidos/ Los Emiratos Árabes Unidos han dado un giro más duro en la crisis del Estrecho de Ormuz al mostrarse dispuestos a integrarse a una fuerza internacional para reabrir la ruta marítima, en medio de nuevas gestiones diplomáticas en el Consejo de Seguridad de la ONU. El movimiento coloca a Abu Dabi en una posición más activa dentro de una de las tensiones más sensibles para el comercio energético global.

De acuerdo con Reuters, Emiratos comunicó a Estados Unidos y a otros aliados occidentales que está dispuesto a participar en una fuerza marítima multinacional para restablecer la navegación en Ormuz, una vía estratégica por la que normalmente transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas. The Wall Street Journal reportó este 1 de abril que Abu Dabi incluso está preparado para “forzar” la reapertura del estrecho junto a Washington y sus socios.

El cambio de tono no significa que exista ya una operación militar aprobada o en marcha. Lo que sí está confirmado es que Emiratos y Baréin han impulsado en Naciones Unidas una resolución que buscaba dar cobertura internacional a medidas más firmes para proteger la navegación comercial, incluyendo en una primera versión el lenguaje de “todos los medios necesarios”, fórmula diplomática que suele asociarse con autorización para el uso de la fuerza.

Sin embargo, el frente diplomático todavía está lejos de resolverse. Reuters informó este 1 de abril que el borrador promovido por Baréin encontró nuevas objeciones en el Consejo de Seguridad, especialmente de Rusia, China y también Francia, lo que obligó a retirar la cláusula más dura de aplicación coercitiva. En otras palabras, la presión para reabrir Ormuz existe, pero por ahora no hay una luz verde formal de la ONU para una intervención armada.

La importancia de esta crisis va mucho más allá del Golfo. El cierre o bloqueo de Ormuz golpea el suministro energético, presiona los precios internacionales y empuja a varios países a coordinar respuestas de emergencia. Reuters reportó este miércoles que Japón y Francia reforzaron su coordinación sobre el conflicto y sobre la necesidad de restablecer la navegación en el estrecho, una señal de que el problema ya tiene impacto directo sobre economías altamente dependientes del flujo energético de Medio Oriente.

Para Emiratos, la apuesta también tiene un componente económico y estratégico. Según el reporte del Wall Street Journal, Abu Dabi considera que la crisis ha afectado sectores clave como la aviación, el turismo y su imagen de centro seguro de negocios en la región. Esa presión ayuda a explicar por qué el país, que en años recientes había cultivado una postura más cautelosa frente a Irán, ahora se muestra dispuesto a respaldar una respuesta más directa, siempre bajo el argumento de actuar con apoyo internacional.

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