El organismo advierte que 38 de cada 100 lempiras destinados al servicio de la deuda proceden de nuevo financiamiento. Finanzas sostiene que mantiene una política de endeudamiento prudente y sostenible.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.— La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) alertó sobre la dependencia del Estado hondureño de nuevos créditos para cumplir con el pago de la deuda pública, una dinámica que podría reducir la capacidad del Gobierno para financiar inversiones y servicios destinados a la población.
Según los resultados de un monitoreo ciudadano presentado por la organización, de cada 100 lempiras utilizados para atender las obligaciones de la deuda, 38 proceden de nuevos préstamos y 43 de los impuestos pagados por los hondureños. Los 19 lempiras restantes corresponden a otras fuentes de financiamiento.
El señalamiento coloca nuevamente en discusión la sostenibilidad de las finanzas públicas. Aunque la contratación de deuda para refinanciar obligaciones anteriores es una práctica habitual de los gobiernos, el riesgo aumenta cuando una parte considerable del nuevo financiamiento se utiliza para cubrir compromisos previos sin generar suficientes ingresos, crecimiento económico o inversión productiva.
La deuda supera los 18,454 millones de dólares
Los datos oficiales de la Secretaría de Finanzas indican que, al cierre de marzo de 2026, la deuda pública de la Administración Central alcanzó los 18,454.1 millones de dólares, equivalentes al 46.4 % del producto interno bruto.
De esa cantidad, 9,369 millones de dólares corresponden a deuda externa y 9,085.1 millones a obligaciones internas. En marzo de 2025, el saldo total era de 17,250.7 millones, lo que representa un incremento aproximado de 1,203 millones de dólares en un año.
La composición de la deuda también representa un desafío para las finanzas nacionales. El 62 % de las obligaciones está denominado en moneda extranjera, por lo que una depreciación del lempira puede elevar el costo de los pagos. Además, un 33 % de la deuda se encuentra contratado con tasas variables y podría encarecerse ante cambios en las condiciones financieras internacionales.
Durante los primeros tres meses del año, Honduras pagó 281.8 millones de dólares por concepto de servicio de la deuda, equivalentes a unos 7,485 millones de lempiras. De ese monto, el 64 % fue destinado al pago de intereses, el 33 % a amortización de capital y el 3 % a comisiones. Estos pagos representaron el 18.6 % de los ingresos corrientes recaudados por la Administración Central durante el periodo.
Diferencias en las cifras de ejecución presupuestaria
El informe de la ASJ también advierte que la ejecución del Presupuesto General de la República alcanzaba alrededor del 35 % al concluir el primer semestre. La organización considera que dejar aproximadamente dos terceras partes del gasto para los últimos seis meses puede provocar contrataciones apresuradas, deficiencias en la planificación y menor transparencia.
La Secretaría de Finanzas, por su parte, reportó una ejecución del 38.98 % al 30 de junio. Según los datos oficiales, se habían ejecutado 137,077.4 millones de lempiras de un presupuesto total de 444,335.8 millones, mientras quedaban disponibles más de 307,258 millones para el segundo semestre.
La diferencia entre ambas mediciones hace necesario que las instituciones expliquen claramente la metodología, el alcance y la fecha de corte utilizada para calcular la ejecución presupuestaria.
Entre las áreas señaladas por la ASJ aparecen sectores esenciales para la población. La Secretaría de Salud registraba una ejecución del 34.5 %, mientras Educación alcanzaba el 42.2 %. La organización también indicó que seis instituciones concentran el 71 % del presupuesto de la Administración Central, encabezadas por el servicio de la deuda pública.
Finanzas defiende su política de endeudamiento
La Secretaría de Finanzas sostiene que su Plan de Financiamiento 2026 busca cubrir las necesidades de la Administración Central mediante títulos de corto, mediano y largo plazo, procurando mantener condiciones adecuadas para el Estado.
La institución asegura que continuará con un manejo prudente y responsable del endeudamiento y afirma que las evaluaciones sobre el riesgo país se han mantenido estables debido al cumplimiento de las metas fiscales y de sostenibilidad.
El debate, sin embargo, no se limita al tamaño de la deuda. También resulta determinante conocer para qué se utilizan los recursos, cuánto crecimiento generan y si las inversiones financiadas permitirán al país pagar sus obligaciones futuras sin aumentar la presión tributaria.
Cuando una proporción creciente del presupuesto debe destinarse al pago de capital, intereses y comisiones, disminuye el margen disponible para carreteras, hospitales, escuelas, seguridad y programas de generación de empleo.
La advertencia de la ASJ plantea el desafío de evitar que Honduras entre en un ciclo en el que deba contratar deuda continuamente para pagar compromisos anteriores. Para reducir esa dependencia será necesario mejorar la calidad del gasto, fortalecer la recaudación sin castigar a los sectores productivos y dirigir el financiamiento hacia proyectos capaces de generar crecimiento económico y beneficios duraderos para la población.
