#DesinformaciónDecodificada: “5 mitos sobre las ZEDE”

La conversación sobre las ZEDE sigue viva, donde Próspera ZEDE y el sistema ZEDE en general ha quedado atrapado entre consignas políticas, miedos ciudadanos y desinformación en redes sociales, donde a menudo se mezclan hechos ciertos con exageraciones o afirmaciones sin sustento.

Tegucigalpa Honduras / En medio de esa confrontación, una parte de la conversación pública ha presentado a las ZEDE como si fueran, sin matices, una amenaza consumada contra Honduras, dónde algunos grupos han manipulando una amalgama de medias-verdades y absolutas falsedades para lanzar miedo y odio sobre las ZEDE.

Aquí, tras un análisis de la conversación en redes sociales hacemos un listado y el respectivo análisis de los 6 mitos principales sobre las ZEDE:

Primer mito / Se vendió la soberanía: “Las ZEDE son un país dentro de otro país”

Una de las frases más repetidas fue que las ZEDE, y particularmente Próspera en Roatán, eran literalmente “otro país” dentro del territorio hondureño.

El modelo sí otorga una autonomía extraordinaria, al punto de permitir sistemas legales y administrativos propios. Sin embargo, incluso en la normativa publicada por la propia Próspera se reconoce que la Constitución hondureña seguía por encima de sus reglas internas en materias como soberanía, territorio, defensa, relaciones exteriores, asuntos electorales, identidad y pasaportes.

No es una municipalidad común, pero tampoco una secesión formal del Estado.

Segundo mito / Expropiaciones masivas: “Van a quitarle la tierra a todo mundo”

Esta narrativa mezcla un temor real con una conclusión absoluta. La Ley Orgánica de las ZEDE contemplaba la expropiación por causa de utilidad o necesidad pública para bienes considerados necesarios para el desarrollo o expansión de estas zonas, con indemnización y aprobación previa.

Sin embargo, en el caso específico de Próspera existe una resolución en la que declara que: “no expropiará tierras fuera de sus fronteras y que la incorporación de nuevos territorios solo puede darse por solicitud voluntaria y consentimiento de los propietarios”.

Tercer mito / Isla pirata: “Próspera era un refugio para criminales”

En redes también circulan acusaciones que presentaban a Próspera como una especie de enclave pensado para blindar criminales o actividades ilícitas.

Luego de analizar más de una docena de publicaciones que señalaban nexos con narcotraficantes, pedófilos y figuras cuestionadas, principalmente norteamericanas, no se logró verificar una sola de las acusaciones.

Lo que sí existe es un régimen regulatorio propio, aunque sujeto al marco penal hondureño para delitos graves, de manera que siempre la ley hondureña está sobre cualquier marco regulatorio interno.

Cuarto mito / Tierra de Nadie: “Ahí podían hacer experimentos humanos sin control”

Otra narrativa viral convirtió el componente de innovación médica del proyecto en una historia de ciencia ficción.

La ZEDE sí promueve la investigación y servicios médicos bajo un marco regulatorio propio orientado a innovación. Sin embargo, no hay evidencia pública que respalde afirmaciones sobre experimentos clandestinos o prácticas sin regulación en humanos; es más toda empresa que llega a Próspera debe cumplir con estrictas medidas de seguridad y acogerse a uno de los 36 marcos regulatorios internacionales.

Quinto Mito / Operación Ilegal: “Las ZEDE sueron derogadas”

Acá una vez más la desinformación toma argumentos reales y los distorsiona.

Aunque la Ley Orgánica se derogó, las ZEDE se mantienen operando porque su existencia se ampara en la Constitución.

La Constitución les da rango especial y permite que tengan normativas propias. Las ZEDE han seguido usando acuerdos internacionales o reglamentos internos, aprobados antes, y procesos administrativos ya en marcha.

En resumen, se apoyan en la base constitucional y en los acuerdos internacionales vigentes.

Conclusión:

En términos generales, buena parte de la oposición más fuerte al modelo ha provenido de sectores de izquierda radical y organizaciones de dudosa representitividad. Por su parte, sectores liberales y pro-mercado han tendido a defenderlo como una herramienta de inversión y desarrollo. Esa división ideológica contribuyó a que el debate público se volviera más emocional que técnico.

Hoy por hoy el modelo sigue siendo referencia de eficiencia e innovación a nivel internacional, pese a la lucha en el país de grupos afines a la izquierda. ¿Bajo que propósito? En próximas publicaciones ahondaremos en eso.

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