Las autoridades hondureñas informaron este lunes que más de 30 estructuras criminales han sido desarticuladas durante los primeros cinco meses de 2026 como resultado de operativos coordinados entre la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y organismos de inteligencia.
El anuncio fue realizado por el ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, quien destacó que las acciones forman parte de una estrategia integral orientada a recuperar territorios históricamente afectados por actividades ilícitas vinculadas a la extorsión, el narcotráfico, el sicariato y otros delitos de alto impacto.
Según datos oficiales, los operativos han permitido la captura de presuntos cabecillas, la incautación de armas de fuego, vehículos utilizados en actividades criminales y cantidades significativas de droga destinadas al mercado nacional e internacional.
Reducción de homicidios
Las autoridades también señalaron que los esfuerzos de seguridad comienzan a reflejarse en los indicadores de violencia.
De acuerdo con cifras preliminares, Honduras registra una reducción en la tasa de homicidios en comparación con el mismo período del año anterior, una tendencia que el Gobierno atribuye al incremento de patrullajes, la presencia policial en zonas de alta incidencia delictiva y el fortalecimiento de las labores de inteligencia.
Aunque los números oficiales consolidados serán presentados en los próximos meses, funcionarios consideran que los resultados muestran avances en la lucha contra las organizaciones criminales que operan en distintas regiones del país.
Persisten desafíos en materia de seguridad
Pese a los resultados anunciados, especialistas en seguridad advierten que el combate al crimen organizado requiere esfuerzos sostenidos a largo plazo.
Entre los principales desafíos figuran la capacidad de las estructuras criminales para reorganizarse, la expansión de redes vinculadas al narcotráfico internacional y la necesidad de fortalecer los sistemas de investigación criminal y judicialización de los casos.
Analistas señalan que la reducción de los índices de violencia debe consolidarse mediante políticas integrales que combinen prevención, inversión social, generación de empleo y fortalecimiento institucional.
Estrategia de recuperación territorial
Las operaciones desarrolladas durante 2026 se han concentrado principalmente en departamentos con altos índices de criminalidad, donde las autoridades buscan recuperar espacios que durante años estuvieron bajo influencia de grupos delictivos.
El Gobierno sostiene que la coordinación entre las distintas instituciones de seguridad permitirá mantener la presión sobre las organizaciones criminales y evitar que recuperen capacidad operativa.
Mientras tanto, sectores empresariales y organizaciones civiles han expresado su expectativa de que los avances en materia de seguridad contribuyan a mejorar el clima de inversión, fortalecer la actividad económica y brindar mayores niveles de tranquilidad a la población.
Un indicador clave para el país
La evolución de los indicadores de seguridad será observada de cerca durante el resto del año, especialmente en un contexto donde la reducción de la violencia se ha convertido en una de las principales demandas de la ciudadanía.
Las autoridades aseguran que los operativos continuarán en todo el territorio nacional y que nuevas acciones serán anunciadas en las próximas semanas como parte de la estrategia para debilitar las estructuras criminales y consolidar una tendencia sostenida de reducción de delitos.
