La construcción de los hospitales públicos de Santa Bárbara, Salamá y Ocotepeque quedó suspendida temporalmente en Honduras tras una orden judicial emitida en medio de investigaciones por posibles irregularidades administrativas y financieras relacionadas con los proyectos.
Las pesquisas involucran contratos adjudicados por la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), así como el manejo de recursos públicos destinados a las obras hospitalarias, consideradas uno de los proyectos sanitarios más ambiciosos impulsados durante el gobierno de la expresidenta Xiomara Castro.
De acuerdo con información confirmada por medios hondureños y autoridades del Tribunal Superior de Cuentas (TSC), la medida incluye la paralización de trabajos y el congelamiento de pagos mientras avanzan las auditorías y diligencias del Ministerio Público.
Presupuesto se multiplicó durante la ejecución
Las investigaciones apuntan a un fuerte incremento en el costo de los hospitales durante el desarrollo de los proyectos.
Documentos revisados por medios locales indican que el presupuesto inicial de los tres hospitales rondaba los 1,874 millones de lempiras, pero posteriormente habría aumentado hasta aproximadamente 7,674 millones de lempiras tras varios rediseños, ampliaciones y modificaciones contractuales.
Las obras corresponden a:
- Hospital General de Santa Bárbara
- Hospital Básico de Salamá, Olancho
- Hospital Básico de Ocotepeque
Según las investigaciones periodísticas, los proyectos fueron divididos en decenas de contratos adjudicados a múltiples empresas constructoras. Parte de las sospechas se centra en posibles inconsistencias entre los desembolsos realizados y el avance físico real de las construcciones.
Avance físico bajo y obras inconclusas
Inspecciones y reportes recientes señalan que varios de los hospitales permanecen inconclusos y con maquinaria detenida desde hace meses.
En algunos casos, las autoridades investigan si el porcentaje de avance reportado oficialmente coincide con el estado real de las obras. Informes citados por la prensa hondureña sostienen que algunos proyectos tendrían menos del 25% de ejecución efectiva pese a que una gran parte del presupuesto ya habría sido comprometida.
El portavoz del Tribunal Superior de Cuentas, Rodolfo Isaula, confirmó que equipos multidisciplinarios realizarán inspecciones técnicas para verificar el cumplimiento de contratos y el estado de construcción de los centros hospitalarios.
Debate político y preocupación ciudadana
La suspensión de las obras ha provocado reacciones políticas en Honduras.
Sectores oficialistas han defendido la necesidad de continuar con la construcción de hospitales para fortalecer el sistema público de salud, mientras que opositores exigen esclarecer el uso de los fondos estatales y deducir responsabilidades si se confirman irregularidades.
La paralización también ha generado preocupación entre habitantes de las zonas beneficiadas, debido a la histórica falta de infraestructura hospitalaria en regiones como Ocotepeque y Santa Bárbara.
Expertos advierten que un retraso prolongado podría incrementar aún más los costos de los proyectos y afectar la atención médica de miles de hondureños que esperaban la apertura de estos centros asistenciales.
