Tegucigalpa, Honduras / En nuestro país una parte importante de la conversación económica gira alrededor de cómo atraer más empresas sin ahogar a los inversionistas en trámites largos y procesos fragmentados. Dentro de esa conversación, las ZEDE han intentado posicionarse como una alternativa basada en agilidad administrativa, digitalización y reglas más claras para operar.
Hoy, la cara más visible de esa apuesta es Próspera, que promociona su modelo como una plataforma de gobernanza con marco legal moderno, sistema tributario simplificado y servicios digitales para residentes y empresas.
La promesa central es directa: abrir un negocio en línea y hacerlo rápido. En su sitio oficial, Próspera afirma que una empresa puede abrirse “en 6 clics” y obtener una entidad reconocida globalmente en menos de 24 horas.
Además, presenta su plataforma como un sistema de e-governance para residentes, con la idea de reducir tiempos, simplificar pasos y darle al usuario una experiencia más parecida a una ventanilla digital única que a un proceso burocrático tradicional.
Ese discurso también aparece respaldado por su propio catálogo de servicios. En la sección oficial de servicios de Próspera se indica que desde el portal se pueden procesar y renovar residencias, registrar entidades y pagar impuestos. Su guía “Set Up Your Business in Próspera ZEDE” añade que, desde la misma estructura digital, es posible formar entidades, presentar reportes anuales, declarar impuestos, solicitar modificaciones a documentos societarios y hasta gestionar pólizas de seguro, entre otros trámites.
La lógica detrás de ese esquema es ofrecer un entorno más centralizado para operar. El repositorio público de publicaciones y servicios de Próspera muestra accesos a inspección laboral, administración tributaria, formularios fiscales, registros de entidades, registros notariales, peticiones regulatorias, solicitudes de permisos o licencias, y servicios para actividades financieras, manufactureras, agrícolas y de construcción.
En términos prácticos, eso proyecta una administración que intenta reunir en un mismo ecosistema digital buena parte de los procesos que una empresa necesita para nacer y mantenerse activa.
Los permisos también forman parte de esa propuesta de valor. En la página oficial para solicitar licencias, Próspera explica que los permisos buscan establecer con claridad la jurisdicción regulatoria aplicable al negocio y que, aunque no siempre son legalmente obligatorios, con frecuencia ayudan a abrir cuentas bancarias o a demostrar ante autoridades externas qué marco regula a la empresa.
Ese detalle es relevante porque muestra que la simplificación no solo apunta al registro inicial, sino también a facilitar la operación cotidiana del negocio.
La plataforma usa además cifras de actividad para reforzar su argumento. En su página principal asegura que los negocios activos en la zona de Roatán pasaron de 2 en 2019 a 413 en 2025. Aunque se trata de datos publicados por la propia organización, el mensaje es claro: la apertura digital, la rapidez en los procesos y la reducción de fricciones administrativas son presentadas como ventajas competitivas para atraer más actividad empresarial.
El tema, sin embargo, no se mueve solo en el plano operativo. Reuters reportó que el Congreso hondureño derogó la ley ZEDE en 2022 y que la Corte Suprema declaró inconstitucional su andamiaje legal en septiembre de 2024, dejando incertidumbre sobre el destino final de las zonas ya existentes. Aun así, el ecosistema digital de Próspera sigue mostrando servicios, publicaciones y actos administrativos recientes, incluidos registros visibles en febrero de 2026.
Esa combinación mantiene vivo el debate sobre si la mayor lección económica de las ZEDE está precisamente en la simplificación de trámites y en la modernización administrativa que intentan exhibir.
