Puerto Cortés apunta a una nueva etapa logística con inversión de $624 millones

La modernización impulsada por OPC busca ampliar la capacidad operativa del principal puerto hondureño, fortalecer el comercio exterior y convertir a Honduras en un punto logístico más competitivo en Centroamérica.

Puerto Cortés vuelve a colocarse en el centro de la agenda económica nacional tras la supervisión de los avances del plan de inversión de 624 millones de dólares que ejecuta la Operadora Portuaria Centroamericana —OPC—, un proyecto que busca modernizar la infraestructura portuaria, ampliar la capacidad de carga y fortalecer la competitividad logística de Honduras.

El presidente Nasry Asfura conoció los avances del proyecto durante una reunión de trabajo con el gerente de la Empresa Nacional Portuaria —ENP—, Yaudet Burbara, representantes de OPC, Banco Ficohsa y miembros del comité técnico encargado de dar seguimiento a las obras.

La inversión contempla la adquisición de nuevas grúas pórtico, la ampliación y modernización de los muelles 4 y 5, así como otras mejoras orientadas a incrementar el movimiento de carga y reducir los tiempos operativos en la terminal. Según lo expuesto por las autoridades, estas obras permitirían elevar significativamente la capacidad del puerto hacia finales de 2027.

Puerto Cortés es considerado el principal punto de entrada y salida de mercancías del país. Por esa razón, cualquier mejora en su infraestructura tiene impacto directo en exportadores, importadores, empresas de transporte, industria maquiladora, agroexportadores y consumidores finales, que dependen de una cadena logística más eficiente para reducir costos y ganar competitividad.

Desde una perspectiva económica, la modernización del puerto llega en un momento clave para Honduras. El país necesita mejorar su capacidad para atraer inversión privada, facilitar el comercio exterior y competir con otros centros logísticos de la región. Una terminal más moderna no solo permite mover más contenedores, sino también ofrecer mayor previsibilidad a las empresas que exportan café, productos agrícolas, textiles, manufacturas y otras mercancías hondureñas.

Burbara señaló que la confianza de la empresa privada para seguir invirtiendo en Honduras representa una señal positiva para el país. También destacó que las obras buscan generar empleo, dinamizar la actividad portuaria y abrir nuevas oportunidades para sectores productivos vinculados al comercio internacional.

El Gobierno mantiene mesas técnicas de seguimiento con los actores involucrados para verificar el cumplimiento del cronograma y el avance de cada componente del proyecto. La supervisión será clave para que la inversión no se quede únicamente en anuncios, sino que se traduzca en mejoras reales para la economía nacional.

La modernización de Puerto Cortés también abre una discusión más amplia sobre el modelo de desarrollo que Honduras necesita. La infraestructura portuaria es solo una parte del desafío. Para aprovechar plenamente esta inversión, el país también requiere carreteras en buen estado, seguridad jurídica, energía competitiva, procesos aduaneros ágiles y una estrategia nacional que conecte producción, exportación y empleo.

Si el proyecto avanza conforme a lo previsto, Puerto Cortés podría consolidarse como una de las plataformas logísticas más relevantes del CA-4. Para Honduras, el reto será convertir esa ventaja geográfica en crecimiento económico sostenido, más inversión y mejores oportunidades para las familias hondureñas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *