Expertos de Stanford y Navarra impulsan nuevas rutas para la investigación biomédica en Honduras

El Primer Encuentro Médico Internacional reunió en Roatán a especialistas nacionales y extranjeros para promover alianzas científicas, fortalecer la infraestructura y facilitar el desarrollo de investigaciones de alto nivel en el país.

Roatán, Honduras. La llegada de investigadores y especialistas vinculados con prestigiosas universidades internacionales representa una nueva oportunidad para integrar a Honduras en las redes mundiales de investigación biomédica.

Más de 200 médicos, científicos, académicos y profesionales de diferentes áreas participaron en el Primer Encuentro Médico Internacional, desarrollado en Roatán, Islas de la Bahía, donde se analizaron los desafíos y oportunidades del país en campos como la genómica, la epidemiología, la bioética, la medicina de precisión y la innovación aplicada a la salud.

El evento reunió a especialistas hondureños y extranjeros con el propósito de establecer alianzas que permitan desarrollar investigaciones científicas desde Honduras, facilitar el acceso a nuevas tecnologías y crear oportunidades de capacitación para médicos, estudiantes e investigadores nacionales.

Colaboración internacional para elevar la investigación

Claudia Carranza, genetista de la Universidad de Navarra, destacó que la investigación científica moderna requiere la participación de profesionales de distintas instituciones y países.

“La investigación en general es colaborativa. Siempre se necesita gente de distintas instituciones y de distintos países para poder hacer investigación”, explicó Carranza.

La especialista consideró que los científicos hondureños que actualmente trabajan en universidades y centros de investigación extranjeros pueden convertirse en un puente para establecer alianzas con instituciones nacionales.

“Colegas hondureños que están en países extranjeros, donde hacen investigación de alto nivel, pueden hacer alianzas con instituciones en Honduras para elevar el grado de investigación”, manifestó.

Estas colaboraciones podrían facilitar la transferencia de conocimientos, el acceso a laboratorios especializados, la formación de nuevos investigadores y la participación de Honduras en proyectos internacionales relacionados con enfermedades tropicales, genética, salud pública y medicina preventiva.

Oportunidades para la salud pública

Durante el encuentro también se destacó que el fortalecimiento de la investigación biomédica no solamente representa una oportunidad profesional para los científicos, sino que puede generar beneficios directos para la población.

Carranza señaló que el desarrollo de investigaciones propias permitiría comprender mejor las características genéticas, epidemiológicas y sociales de la población hondureña.

“Se abren muchas oportunidades de crecimiento profesional y, a la vez, también de crecimiento para el país y de impacto en la salud pública de Honduras y de Centroamérica”, afirmó.

La investigación realizada con datos y muestras de poblaciones locales puede contribuir a mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades que afectan particularmente a Honduras y a la región centroamericana.

También podría permitir la creación de políticas sanitarias sustentadas en evidencia científica y adaptadas a las condiciones reales del país.

Honduras necesita infraestructura científica

Andrés Cárdenas, profesor asistente de Epidemiología y Salud Poblacional en la Universidad de Stanford, aseguró que Honduras posee la capacidad intelectual necesaria para desarrollar investigación biomédica, pero todavía requiere infraestructura y procesos institucionales más eficientes.

“Se necesita un poco de infraestructura y eso es lo que están tratando de iniciar aquí: tener la infraestructura y un sistema en proceso para tratar de agilizar la investigación biomédica en Honduras”, expresó.

El académico destacó la importancia de contar con espacios físicos, laboratorios, equipos tecnológicos y sistemas regulatorios que permitan ejecutar investigaciones científicas de manera segura y ordenada.

Cárdenas también mencionó la necesidad de mejorar los procedimientos de aprobación de proyectos, sin abandonar los controles éticos y científicos indispensables para proteger a los participantes.

“Tenemos la capacidad intelectual. Se necesitan políticas que faciliten un poco los procesos de aprobación”, indicó.

La agilización de estos procedimientos podría ayudar a Honduras a competir por inversiones, convenios académicos y proyectos internacionales, manteniendo estándares rigurosos de bioética, transparencia y protección de los pacientes.

Un modelo inspirado en países que apostaron por la ciencia

Los participantes analizaron experiencias internacionales como las de Singapur, Corea del Sur y Japón, países que lograron transformar sus economías mediante inversiones sostenidas en ciencia, tecnología, educación e innovación.

Cárdenas explicó que esos modelos demuestran que el talento humano necesita instituciones, infraestructura y mecanismos de apoyo para producir resultados científicos.

“Es absolutamente necesario tener este sistema de apoyo, no solo logístico, sino también un sistema físico donde la gente se pueda reunir y exista la capacidad de hacer ese tipo de investigación”, señaló.

La experiencia de estos países muestra que la inversión científica puede contribuir a mejorar los sistemas de salud, formar profesionales altamente especializados, atraer empresas tecnológicas y generar nuevas actividades económicas.

Para Honduras, el reto será adaptar esos modelos a sus necesidades y capacidades, evitando limitar las iniciativas a encuentros académicos aislados.

Integrar a Honduras en las redes mundiales

La iniciativa pretende conectar a universidades, médicos, empresas, científicos hondureños en el extranjero e instituciones internacionales para desarrollar proyectos conjuntos desde el país.

Entre las áreas con mayor potencial se encuentran la genómica, la epidemiología, las enfermedades tropicales, la salud ambiental, la bioestadística, las terapias celulares y la medicina de precisión.

Los especialistas consideran que Honduras puede avanzar en estos campos si logra combinar su talento humano con infraestructura, financiamiento, regulaciones adecuadas y cooperación internacional.

El Primer Encuentro Médico Internacional representa un primer paso para construir ese ecosistema. Sin embargo, su impacto dependerá de la continuidad de las alianzas, la formación de investigadores y la ejecución de proyectos capaces de generar resultados concretos para la salud pública.

La meta es que Honduras deje de ser únicamente receptora de conocimientos y tratamientos desarrollados en otros países, y se convierta progresivamente en un espacio donde también se produzca ciencia de alto nivel.


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