Tegucigalpa podría enfrentar racionamientos de agua de hasta 11 días por bajos niveles en represas

Los embalses Los Laureles y La Concepción mantienen niveles preocupantes y la UMAPS advierte que, si las lluvias no mejoran, los cortes podrían extenderse durante septiembre.

TEGUCIGALPA.— La crisis hídrica vuelve a encender las alarmas en la capital hondureña. Los bajos niveles de las principales represas que abastecen a Tegucigalpa podrían obligar a endurecer los racionamientos de agua potable, con intervalos de hasta 11 días entre cada distribución si las lluvias continúan siendo insuficientes.

El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, informó que el embalse Los Laureles se encuentra alrededor del 38 % de su capacidad, mientras La Concepción ronda el 30 %, niveles considerados preocupantes ante la prolongada falta de precipitaciones.

Actualmente, la distribución de agua se mantiene con intervalos aproximados de nueve días, complementados con el envío de camiones cisterna hacia sectores donde el servicio no logra llegar regularmente.

Septiembre podría complicar la situación

La UMAPS advirtió que, si durante las próximas semanas no se registra una recuperación significativa de las lluvias, los racionamientos podrían ampliarse hasta 11 días a partir de septiembre.

La situación coincide con una sequía que afecta distintas regiones del país y que ya ha provocado pérdidas agrícolas, escasez de agua y emergencias alimentarias en algunos municipios.

Los pronósticos manejados por las autoridades indican que las lluvias con mayor capacidad para recuperar los embalses podrían comenzar entre la segunda quincena de septiembre y la primera parte de octubre.

Hasta entonces, el margen de maniobra para Tegucigalpa continuará siendo reducido.

Una capital bajo presión hídrica

La caída de los niveles en Los Laureles y La Concepción representa un problema especialmente delicado para una ciudad cuya demanda de agua continúa creciendo.

La falta de precipitaciones disminuye las reservas disponibles mientras aumenta la presión sobre los sistemas de distribución, obligando a las autoridades a extender los períodos entre cada servicio.

En varias zonas de la capital, los hogares ya dependen de almacenar agua durante los días de suministro o de recurrir posteriormente a cisternas.

La situación también ha llevado a las autoridades meteorológicas a mantener bajo vigilancia la evolución de la sequía en el territorio nacional.

Onda tropical traerá lluvias, pero serían limitadas en la capital

Una onda tropical ingresará al país y podría provocar precipitaciones en distintas regiones. Sin embargo, los mayores acumulados se esperan principalmente en el norte y noroccidente de Honduras.

Para las regiones central y sur, incluida Tegucigalpa, las lluvias previstas serían más débiles y dispersas.

Esto significa que el fenómeno podría ofrecer cierto alivio, pero no necesariamente será suficiente para recuperar de manera significativa los niveles de los embalses que abastecen la capital.

El agua se convierte en otro frente de la sequía

La emergencia hídrica de Tegucigalpa ocurre al mismo tiempo que otras zonas del país enfrentan daños agrícolas y pérdida de fuentes de agua.

En municipios del Corredor Seco, la falta de lluvias ya está afectando la seguridad alimentaria y obligando a las autoridades a evaluar cambios en los niveles de alerta.

Para la capital, el escenario inmediato dependerá de cuánto logren recuperarse Los Laureles y La Concepción durante las próximas semanas.

Si las lluvias no llegan con suficiente intensidad, miles de hogares podrían comenzar septiembre enfrentando períodos aún más largos sin servicio de agua potable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *