BCH revisa sus proyecciones económicas ante presión de la inflación, electricidad y combustibles

El Banco Central de Honduras presenta la actualización del Programa Monetario 2026-2027. La inflación interanual cerró junio en 5.83%, por encima del rango de tolerancia oficial, mientras la energía y el transporte continúan presionando el costo de vida.

Tegucigalpa, Honduras.— El Banco Central de Honduras (BCH) presenta este lunes 20 de julio la revisión del Programa Monetario 2026-2027, en medio de un escenario marcado por el aumento de los precios de la electricidad, los combustibles, los alimentos y algunos servicios esenciales.

La presentación permitirá conocer las nuevas estimaciones oficiales sobre inflación, crecimiento económico, reservas internacionales, remesas familiares y política cambiaria.

El Programa Monetario publicado originalmente en abril proyectaba que la economía hondureña crecería entre 3% y 4% durante 2026 y 2027. También establecía una meta de inflación de 4%, con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.

Sin embargo, la evolución de los precios durante el segundo trimestre obligó al BCH a revisar sus cálculos.

Inflación supera el rango oficial

La inflación interanual se ubicó en 5.83% al cierre de junio, ligeramente por debajo del 6.09% registrado en mayo, pero todavía por encima del límite superior del rango de tolerancia del Banco Central, situado en 5%.

La inflación mensual fue de 0.19%, mientras que el aumento acumulado de los precios durante los primeros seis meses de 2026 alcanzó el 3.80%.

Aunque la desaceleración observada en junio representa una señal positiva, los datos muestran que el aumento de precios continúa afectando de forma amplia a los consumidores. Un 62.5% de los bienes y servicios incluidos en la canasta del Índice de Precios al Consumidor registró incrementos durante ese mes.

El presidente del BCH, Roberto Lagos, adelantó que la inflación podría cerrar 2026 alrededor del 5%, un resultado superior a la meta central planteada inicialmente, aunque dentro del extremo superior del margen establecido por la institución.

Transporte y energía impulsan el costo de vida

El transporte fue el componente que más contribuyó a la inflación interanual de junio, con una incidencia de 2.48 puntos porcentuales. Le siguieron los alimentos y bebidas no alcohólicas, con 1.26 puntos, y el grupo de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 0.72 puntos.

Al clasificar los productos por actividad económica, la energía aportó 2.02 puntos porcentuales a la inflación. El BCH atribuyó este comportamiento al encarecimiento de los combustibles de uso vehicular y a los mayores precios de la electricidad.

La revisión también toma en consideración el incremento trimestral aplicado a la tarifa eléctrica, así como las variaciones internacionales en los precios del petróleo y sus derivados.

Estos factores no estaban incorporados completamente en las estimaciones iniciales del Programa Monetario.

El petróleo alteró las previsiones del BCH

Cuando el Banco Central presentó su programa en abril, ya reconocía que el aumento internacional de los combustibles representaba uno de los principales riesgos para Honduras.

El documento advertía que la trayectoria de la inflación dependería de la duración e intensidad del choque externo provocado por las tensiones geopolíticas y por el incremento del petróleo.

También señalaba que el BCH podría adoptar medidas adicionales si las alzas temporales comenzaban a trasladarse de forma permanente al resto de los precios.

Esta situación es especialmente importante para Honduras debido a su dependencia de los combustibles importados. Los cambios internacionales repercuten en los precios internos del transporte, la generación eléctrica, la producción agrícola y la distribución de mercancías.

Crecimiento y remesas también serán revisados

La actualización permitirá determinar si el BCH mantiene su proyección de crecimiento económico de entre 3% y 4% para este año.

El escenario inicial estaba respaldado por el consumo privado, la inversión, las exportaciones de café y la entrada de remesas familiares. No obstante, una inflación más alta puede reducir el poder adquisitivo de los hogares y moderar el consumo.

El Programa Monetario original proyectaba que el crecimiento de las remesas se desaceleraría desde el extraordinario resultado registrado en 2025 hasta aproximadamente 3.5% en 2026 y 2% en 2027.

El BCH advertía que su evolución dependería de las políticas migratorias y económicas de Estados Unidos.

El Banco Central también estudia medidas para flexibilizar la repatriación de divisas obtenidas por los exportadores, con el objetivo de facilitar el ingreso de dólares al mercado cambiario hondureño.

Una revisión con impacto directo en los hogares

Las nuevas proyecciones del BCH servirán como referencia para las decisiones del Gobierno, el sistema financiero, los inversionistas y las empresas.

Para la población, la revisión permitirá conocer si el Banco Central espera que los precios comiencen a estabilizarse durante el segundo semestre o si la inflación continuará cerca o por encima del 5%.

El resultado también será relevante para la evolución de las tasas de interés, el acceso al crédito, el tipo de cambio del lempira y las medidas que pueda adoptar el Gobierno para reducir el impacto de la electricidad y los combustibles sobre los hogares hondureños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *