Sarampión alcanza a bebé de seis meses y Honduras eleva a 13 los contagios

El nuevo diagnóstico en Cortés enciende las alertas sanitarias: siete de los casos registrados durante 2026 ya corresponden a transmisión dentro del territorio hondureño.

La Secretaría de Salud confirmó un nuevo caso de sarampión en una bebé de seis meses residente en el departamento de Cortés, elevando a 13 el número de contagios registrados en Honduras durante 2026.

La menor se encuentra estable y continúa recuperándose en su vivienda, según informó Odalys García, jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones. La madre de la bebé y las demás personas que conviven con ella fueron vacunadas y, hasta el momento, ninguna presenta síntomas relacionados con la enfermedad.

Las autoridades todavía investigan cómo se produjo el contagio, debido a que no se ha identificado la fuente de infección. Tampoco se han reportado otros casos sospechosos directamente relacionados con la menor.

Transmisión local supera los casos importados

Del acumulado nacional, seis casos fueron clasificados como importados y siete como contagios locales o autóctonos. La cifra demuestra que el virus ya no está relacionado únicamente con personas que ingresaron infectadas desde otros países, sino que también circula dentro de Honduras.

El nuevo diagnóstico se conoce después del brote identificado en Cofradía, San Pedro Sula, donde anteriormente se confirmaron contagios entre integrantes de una misma familia, adolescentes y otro bebé de seis meses.

En esa zona, las autoridades sanitarias mantuvieron bajo vigilancia a unas 90 personas que habían tenido contacto con pacientes positivos. También desplegaron brigadas casa por casa, instalaron puestos de vacunación y aplicaron dosis a estudiantes de centros educativos.

La aparición de casos en menores de edad aumenta la preocupación, debido a que los bebés y los niños pequeños se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones.

Vacunación, la principal barrera

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda, habla o respira. Puede provocar fiebre alta, tos, congestión nasal, ojos enrojecidos y una erupción que comienza generalmente en el rostro y se extiende por el cuerpo.

En los casos graves puede causar neumonía, infecciones del oído, diarrea intensa, encefalitis y otras complicaciones, especialmente entre niños menores de cinco años y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

Las autoridades hondureñas reiteraron el llamado a completar los esquemas de vacunación y acudir a los establecimientos de salud ante la aparición de síntomas sospechosos.

Como respuesta al incremento de contagios, Honduras autorizó la aplicación de una “dosis cero” entre los seis y once meses de edad. Esta inmunización adicional no sustituye las dosis regulares que deben aplicarse posteriormente a los 12 y 18 meses.

Honduras enfrenta un riesgo regional

El aumento de casos se produce en un momento de expansión del sarampión en el continente americano. La circulación del virus en países vecinos y la movilidad de personas incrementan el peligro de que nuevos contagios importados generen cadenas de transmisión dentro del país.

El principal desafío para Honduras será evitar que los casos aislados y los brotes familiares se conviertan en una propagación sostenida en escuelas, comunidades densamente pobladas y lugares de trabajo.

La vacunación oportuna, el aislamiento de los pacientes, la identificación de sus contactos y la notificación temprana serán determinantes para contener una enfermedad que el país había logrado mantener bajo control durante años.

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