Los ingresos generados por tiktokers, influencers y otros creadores de contenido digital podrían quedar sometidos a mayores controles financieros en Honduras como parte de las reformas impulsadas para fortalecer la lucha contra el lavado de activos.
La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) confirmó que ha enviado al Congreso Nacional tres proyectos de ley destinados a reforzar el sistema de prevención y ampliar la capacidad del Estado para seguir el movimiento de dinero a través de diferentes canales. Entre estos se encuentran las nuevas formas de generación de ingresos mediante plataformas digitales.
La comisionada de la CNBS, Julieta Suazo, explicó que el propósito es fortalecer todo el ecosistema de prevención para detectar operaciones que puedan presentar irregularidades y permitir posteriormente la actuación de las autoridades competentes cuando existan indicios de posibles delitos. Al referirse al alcance de las reformas, Suazo señaló específicamente que este puede incluir a los tiktokers.
La medida cobra relevancia por el rápido crecimiento de la economía digital en Honduras. Algunos creadores de contenido manejan ingresos considerables provenientes de TikTok, Facebook, YouTube, publicidad, patrocinios y otras plataformas internacionales, generando movimientos financieros que hace pocos años prácticamente no existían dentro de la economía tradicional.
Sin embargo, generar altos ingresos en redes sociales no constituye por sí mismo una irregularidad ni implica la existencia de lavado de activos. El objetivo de los controles es aumentar la capacidad para determinar el origen de los fondos y verificar las operaciones cuando los movimientos financieros así lo requieran.
El debate tomó fuerza después de las declaraciones públicas de algunos creadores sobre los montos que generan mediante redes sociales. El tiktoker hondureño conocido como Supremo, por ejemplo, ha asegurado públicamente que puede recibir entre L700,000 y L800,000 durante un mes normal provenientes de diferentes plataformas. También relató que una institución bancaria se comunicó con él después de una operación cercana a L936,000 que, según afirmó, provenía de un pago generado mediante TikTok y recibido a través de PayPal.
Las autoridades no han señalado que estos ingresos sean ilícitos ni han vinculado específicamente a ese creador con un delito. La CNBS ha planteado el asunto dentro de una estrategia más amplia para evitar que cualquier canal utilizado para mover grandes cantidades de dinero quede fuera de los mecanismos de prevención.
Honduras ya ha comenzado además a reforzar otras herramientas de transparencia financiera. En julio entró en vigor la legislación que crea el Registro Centralizado de Beneficiarios Finales, administrado por la CNBS, cuyo objetivo es identificar quién posee, controla o se beneficia realmente de sociedades y estructuras jurídicas.
La expansión de la economía digital plantea ahora un nuevo desafío para las autoridades: adaptar los controles financieros a actividades económicas que pueden generar millones sin funcionar bajo los modelos empresariales tradicionales.
De avanzar las reformas pendientes en el Congreso, Honduras daría otro paso hacia la incorporación de la economía de los influencers y creadores digitales dentro de un sistema de mayor trazabilidad financiera y prevención del lavado de activos.
