El sector de transporte de carga pesada elevó la presión sobre el Gobierno y advirtió que podría iniciar un paro nacional y tomas de carreteras si no se alcanza un acuerdo que permita enfrentar el fuerte incremento de sus costos de operación.
La advertencia surge principalmente desde la zona norte del país, donde dirigentes del transporte aseguran que el aumento sostenido del diésel está colocando al sector en una situación cada vez más difícil. Según representantes del gremio, el incremento acumulado del combustible desde enero se acerca a los L60 por galón.
El problema, aseguran los transportistas, es que mientras el combustible ha experimentado sucesivos aumentos, las tarifas que reciben por movilizar mercancías no se han actualizado en la misma proporción, reduciendo los márgenes de operación de empresas y propietarios de unidades.
Edgardo Menéndez, dirigente del transporte pesado en Cortés, señaló que el sector ya ha planteado en varias ocasiones su situación ante las autoridades y espera una nueva reunión para encontrar una salida. De no obtener una respuesta favorable, advirtió que las medidas de presión serían prácticamente inevitables.
Entre las acciones consideradas se encuentran la paralización de unidades y la toma de carreteras, aunque los dirigentes sostienen que todavía esperan alcanzar un acuerdo antes de llegar a ese escenario.
La amenaza ocurre mientras Honduras enfrenta una nueva semana de ajustes en los combustibles. La Secretaría de Energía mantiene actualizada la estructura nacional de precios correspondiente a la semana del 10 al 16 de agosto de 2026.
Un eventual paro del transporte pesado tendría consecuencias que irían más allá del propio gremio. Este sector es fundamental para movilizar alimentos, materias primas, productos industriales y mercancías entre puertos, centros de producción y ciudades del país.
La disputa coloca nuevamente sobre la mesa el impacto que los precios internacionales de los combustibles tienen sobre la economía hondureña y aumenta la presión para que Gobierno y transportistas encuentren una solución antes de que el conflicto llegue a las carreteras.
Las próximas negociaciones serán decisivas: si no existe un acuerdo sobre los costos que enfrenta el sector, Honduras podría encontrarse ante una nueva paralización del transporte de carga.
