El sector exige el pago del bono compensatorio y respuestas ante la inseguridad. Si no hay un acuerdo con el Gobierno, los dirigentes advierten que podrían paralizar el servicio o revisar la tarifa que actualmente pagan miles de usuarios.
Tegucigalpa, Honduras.— Miles de hondureños podrían enfrentar dificultades para movilizarse si el Gobierno y los transportistas no alcanzan un acuerdo durante los próximos días.
Dirigentes del transporte público advirtieron que contemplan convocar a un paro nacional ante el retraso en el pago del bono compensatorio, el aumento de los costos operativos y la inseguridad que afecta a conductores, ayudantes y propietarios de unidades.
La dirigencia sostiene que el subsidio es indispensable para mantener la tarifa urbana en 13 lempiras. El sector afirma que la deuda acumulada por los pagos pendientes ronda los 200 millones de lempiras, por lo que advierte que, sin esos recursos, será cada vez más difícil sostener el precio actual del pasaje.
Paro nacional o aumento del pasaje
Los transportistas plantean dos posibles medidas de presión: suspender el servicio en diferentes ciudades del país o solicitar una revisión de la tarifa.
Aunque todavía no existe una fecha oficialmente confirmada para el paro ni se ha autorizado un incremento del pasaje, la advertencia ha generado preocupación entre los usuarios que dependen diariamente de autobuses y rapiditos para trasladarse a sus trabajos, centros educativos y hospitales.
Un eventual aumento tendría un impacto directo sobre la economía familiar. Una persona que utiliza cuatro unidades al día podría enfrentar un gasto mensual considerablemente mayor, especialmente si la tarifa aumenta varios lempiras por trayecto.
Los representantes del rubro aseguran que no buscan afectar a la población, pero argumentan que los ingresos actuales resultan insuficientes para cubrir combustible, repuestos, mantenimiento, salarios y otros costos de operación.
La extorsión agrava la crisis
A la disputa por el bono compensatorio se suma el problema de la extorsión, una de las principales amenazas para el transporte público hondureño.
Los dirigentes aseguran que conductores y propietarios continúan enfrentando cobros ilegales, amenazas y ataques, situación que eleva los gastos de seguridad y provoca que algunas unidades dejen de operar en zonas consideradas peligrosas.
El sector exige una estrategia más efectiva para proteger las rutas, garantizar la seguridad de los pasajeros y evitar que la violencia siga provocando pérdidas humanas y económicas.
Gobierno había descartado un aumento inmediato
En abril, el ministro de la Secretaría de Infraestructura y Transporte, Aníbal Ehrler, descartó que existieran condiciones para aprobar un incremento inmediato en la tarifa urbana.
El funcionario señaló entonces que cualquier revisión debía realizarse de manera técnica y gradual, y no mediante una decisión unilateral de los transportistas.
Sin embargo, la falta de pago del bono vuelve a colocar el precio del pasaje en el centro de la discusión.
Los transportistas sostienen que la tarifa de 13 lempiras depende directamente de la compensación estatal. Desde su perspectiva, si el Gobierno deja de cubrir la diferencia, el costo tendría que ser asumido por los usuarios o por los propietarios de las unidades.
Usuarios quedarían en medio del conflicto
Una paralización nacional afectaría especialmente a las personas con menores ingresos, quienes tienen pocas alternativas para movilizarse.
También podría provocar congestionamientos, ausencias laborales, pérdidas para comercios y dificultades para el traslado de estudiantes y pacientes.
La presión aumenta mientras el sector espera una convocatoria oficial del Gobierno. Por el momento, el paro y el incremento del pasaje continúan siendo advertencias y no medidas confirmadas.
La próxima decisión dependerá de si las autoridades presentan un calendario de pagos y una respuesta concreta a las demandas de seguridad y revisión de costos.
Para miles de usuarios, la pregunta es inevitable: ¿tendrán transporte disponible o deberán pagar más por movilizarse?
